Usos normativos de la coma
RAE: Diccionario panhispánico de dudas (Madrid, 2005, págs. 144-148)
La coma (,) indica normalmente la existencia de una pausa breve dentro de un enunciado. Señala, según los casos, un final de entonación ascendente, descendente o en suspensión del segmento oracional anterior a ella.
«No siempre su presencia responde a la necesidad de realizar una pausa en la lectura y, viceversa, existen en la lectura pausas breves que no deben marcarse gráficamente mediante comas. Por otra parte, aunque en algunos casos el usar la coma en un determinado lugar del enunciado puede depender del gusto o de la intención de quien escribe, existen comas de presencia obligatoria en un escrito para que este pueda ser correctamente leído e interpretado.»
[RAE: Diccionario panhispánico de dudas]
Coma de incisos o explicación intercalada
La mayor parte de las veces puede alternar, en este uso, con la raya y con los paréntesis. Los incisos pueden ser:
Aposiciones explicativas
Llegó Miguel, el vecino de arriba, para comunicarnos que ...
Adjetivos explicativos pospuestos al sustantivo
Los escaladores, agotados, no pudieron alcanzar la cumbre.
Oraciones adjetivas (de relativo) explicativas
Los trabajadores, que hasta ayer habían estado en huelga, volvieron al trabajo.
[todos los trabajadores estuvieron en huelga]
Los trabajadores que hasta ayer habían estado en huelga volvieron al trabajo.
[no todos los trabajadores estuvieron en huelga]
Sustantivos en función vocativa
Has de saber, amigo mío, que ...
No, señor, yo no fui.
Sí, hombre, claro que sí.
Interjecciones o locuciones interjectivas
Anda, no te preocupes.
Bah, no tiene importancia.
Expresiones u oraciones de carácter accesorio
Y se presentó a las dos en nuestra casa, dime tú si es esa hora de venir de visita, sin haber llamado antes.
Comentarios, explicaciones o precisiones a algo dicho
La vida, como decía Ortega, es la única realidad radical.
Coma de enumeración
La coma separa los elementos de una enumeración, siempre y cuando estos no sean complejos y ya contengan comas en su expresión, pues, en ese caso, se utiliza el punto y coma. Delante del último elemento de una enumeración que va introducido por una conjunción (y, e, o, u, ni) no debe escribirse coma:
Tengo que comprar para el fin de semana patatas, ensalada, pan, leche y fruta.
Era un estudiante muy inteligente, colaborador y de buena buen carácter.
No le gustan los mejillones, los calamares ni los pulpos.
¿Quieres vino, cerveza o un refresco?
Si la enumeración es incompleta, no se escribe conjunción alguna ante el último término, sino coma. La enumeración puede cerrarse con etcétera o etc., con puntos suspensivos o, en usos expresivos, simplemente con punto:
Acudió toda la familia: abuelos, padres, hijos, cuñados, etc.
Estamos amueblando el salón; hemos comprado el sofá, las alfombras, la lámpara...
Todo en el valle transmite paz: los pájaros, el clima, el silencio.
El último miembro de una enumeración puede ir separado por coma o por una conjunción (y, e, o, u, ni) que no irá precedida de coma:
Llegué, vi, vencí.
Tenemos que comprar carne, huevos y pescado.
No le gusta el marisco, la paella ni el cocido de garbanzos.
No obstante, existen casos en que la conjunción sí puede ir precedida de coma.
Coma en lugar del verbo omitido
Cuando el verbo está elidido por haber sido mencionado con anterioridad o estar sobrentendido, para separar el sujeto de los complementos verbales se escribe coma en donde debería ir el verbo:
Su hijo mayor es rubio; el pequeño, moreno.
Los que no tengan invitación, por aquella puerta.
Nueve por tres, veintisiete.
Yo nací en Asturias; mi mujer, en Galicia.
Hoy espero escribir diez páginas; mañana, veinte o más.
Coma delante de elementos coordinados o yuxtapuestos
Coma delante de cada una de las oraciones o elementos coordinados encabezados por adverbios correlativos que funcionan como conjunciones distributivas o disyuntivas: como bien..., bien... / ora..., ora... / ya..., ya...
Te llamaré, bien sea mañana, bien sea la semana que viene.
En muchas ocasiones vemos en Internet noticias que no veríamos en los diarios de papel, ya sea porque se trata de medios muy especializados en distintas temáticas, ya porque afectan muy de lleno a Internet, ya porque son informaciones independientes y no oficiales.
A las primeras mujeres que lo bailaron no preocupaba la honra, ora porque no la tenían, ora porque esa honra no les daba para comer.
Coma delante de la correlación disyuntiva: o bien..., o bien (a veces, uno de los dos términos se encabeza simplemente con o):
Para los laterales, o bien pueden ser maderas pequeñas oblicuamente dispuestas, o bien porciones de persianas viejas de madera.
Se separan por comas las oraciones yuxtapuestas de sentido distributivo:
Ojo por ojo, diente por diente.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Hecha la ley, hecha la trampa.
Coma delante de excepto, incluso, salvo y menos, cuando funcionan como conjunciones:
Su reproducción está prohibida, excepto si tiene la autorización del autor.
Le habían llevado todos los muebles, salvo el piano de cola.Las mujeres perdonan todo a los hombres, menos el fracaso.
Coma delante de conjunciones o locuciones conjuntivas
Ante oraciones coordinadas adversativas introducidas por pero, mas, aunque, sino (que):
Hazlo si quieres, pero luego no te me quejes.
Me gustaría casarme, mas no encuentro un hombre adecuado.
Perdimos el pertido, aunque jugamos muy bien.
No creemos lo que vemos, sino que vemos lo que creemos.
Ante oraciones consecutivas introducidas por conque, así que, de manera que, etc.:
Tú fuiste el que tomó la decisión, así que ahora carga con las consecuencias.
Estás molestando, conque ya te estás largando.
Ante oraciones causales lógicas o explicativas (causales de la enunciación):
Ha llovido esta noche, porque el suelo está mojado.
[tuvo que haber llovido esta noche para que el suelo esté mojado]
No se introducen mediante coma las causales reales (causales del enunciado):
Está el suelo mojado porque ha llovido esta noche.
[la lluvia es la causa de que esté el suelo mojado]
Lo mismo ocurre con las oraciones finales:
Lo dijo para que se enterara todo el mundo.
[final real o de enunciado: 'lo dijo a fin de que todos se enteraran']
Mi hijo no tiene nada que ver con eso, para que te enteres.
[final de la enunciación o falsa final: 'te comunico que']
Coma para separar los dos términos de la construcción copulativa intensiva no solo..., sino (también)...:
La soya transgénica en Bolivia no solo es peligrosa, sino también ilegal.
Coma cuando se invierte el orden de un enunciado
Cuando se invierte el orden regular de los elementos que componen un enunciado, anteponiendo al verbo elementos que suelen ir pospuestos, los elementos antepuestos al verbo deben ir separados por coma en los casos siguientes:
En las oraciones simples, cuando los complementos circunstanciales están colocados al comienzo del enunciado, salvo que sean muy cortos:
En aquellos tensos días de finales de curso, me pasaba la noche preparando exámenes.
Con este ruido no puedo dormir.
En la residencia no puedo estudiar con el jaleo que hay siempre.
Cuando otros complementos verbales (directos, indirectos, complementos de régimen, etc.) anticipan su aparición, no debe escribirse coma cuando la intención es destacar o enfatizar el elemento anticipado:
Vergüenza debería darte si la tuvieras.
Mucho dinero debes tener para comparte un coche así.
Sin embargo, cuando el elemento anticipado simplemente expresa el tema del que se va a decir algo, la coma es opcional:
Del trabajo, no se habla durante la comida.
De dinero no hablamos todavía.
Las ostras, no las pruebo.
Aquí caza no hay mucha.
La presencia de la coma es más conveniente cuanto más largo es el fragmento anticipado:
La costumbre de hacer regalos a los niños cuando terminan las clases, nunca la hemos seguido en mi casa.
En las oraciones compuestas, cuando la oración subordinada adverbial (con verbo en forma personal o no personal) precede a la principal:
Si vas a llegar tarde, no dejes de avisarme.
De tanto como cenó, no pudo conciliar el sueño.
Aunque no lo creas, es verdad.
Antes de entrar, dejen salir.
Estudiando mucho, llegará lejos.
Dicho esto, el diputado bajó del estrado.
También en estos casos, si la subordinada es muy breve, puede prescindirse de la coma:
Si lo sé no vengo.
Coma detrás de determinados enlaces
Coma detrás de determinados enlaces como
o sea, esto es,es decir, a saber, pues bien, ahora bien, en primer lugar, por un/otro lado,por una/otra parte, en fin, por último, además, con todo, en tal caso, sin embargo, no obstante, por el contrario, en cambio
y otros similares, así como detrás de muchos adverbios o locuciones adverbiales que modifican a toda la oración y no solo a uno de sus elementos, como
efectivamente, generalmente, naturalmente, por regla general, etc.:
Por lo tanto, los que no tengan invitación no podrán entrar al recinto; no obstante, podrán seguir el acto a través de pantallas instaladas en el exterior. Naturalmente, los invitados deben vestir de etiqueta.
Si estas expresiones van en medio de la oración, se escriben entre comas:
Estas palabras son sinónimas, es decir, significan lo mismo; los antónimos, en cambio, tienen significados opuestos.
Cuando las locuciones son de carácter anunciativo, es posible sustituir la coma por los dos puntos si se desea realizar una pausa mayor, de intención enfática:
Me voy ahora mismo de aquí; es más: no pienso volver nunca.
Coma detrás de locuciones preposicionales introductorias
Coma detrás de los complementos encabezados por locuciones preposicionales con valor introductorio, del tipo
en cuanto a, respecto de, con respecto a, en relación con, con referencia a, a tenor de...
En cuanto a ti, no quiero volver a verte.
A tenor de lo visto, no creo que cambie mucho la situación.
De la misma manera, se pone coma detrás de locuciones preposicionales o adverbiales con valor condicional, concesivo, final, causal, etc.:
En ese caso, nos quedaremos en casa.
A pesar de todo, conseguimos nuestro objetivo.
Para eso, hubiera sido mejor que no hablaras.
Aun así, nadie te lo va a agradecer.
Coma de explicación de una palabra
Coma delante de una palabra que se acaba de mencionar cuando se repite para introducir una explicación sobre ella:
Se compró la mejor moto que había en el mercado, moto que, a los pocos meses, acabó olvidada y polvorienta en el garaje.
Coma delante de etcétera / etc.
La palabra etcétera (o su abreviatura etc.) siempre se separa con coma del resto del enunciado:
Entonces estaban de moda los ritmos latinos como la cumbia, la rumba, el merengue, la conga, el guaguancó, etcétera.
Al lado de las corridas modernas, perduran otros ritos y juegos del toro como el toro de cuerda, el toro embolado, etc.
Coma de aposición
Se escriben entre comas los sobrenombres o seudónimos cuando se mencionan tras el nombre verdadero:
Simón Bolívar, el Libertador, se honra como padre de la patria en Venezuela.
José Martínez Ruiz, Azorín, perteneció a la generación del 98.
Al contrario que estos, los sobrenombres que no pueden utilizarse solos, sino que deben necesariamente ir acompañados del nombre propio, se unen a este sin coma:
Alfonso II el Casto, Guzmán el Bueno, Lorenzo el Magnífico.
Es conveniente escribir entre comas la mención del autor cuando se pospone al título de la obra:
La paloma de la paz, de Pablo Picasso, se ha convertido en el símbolo internacional del pacifismo.
Coma de datación
En la datación de cartas y documentos, se escribe coma entre el lugar y la fecha:
Madrid, 9 de mayo de 2005.
En Sevilla, a 15 de enero de 2005.
o entre el día de la semana y el del mes:
Lunes, 28 de marzo de 2005
En las direcciones, en España se escribe coma entre la calle y el número del portal:
Calle del Sol, 34
Avenida de la Constitución, número 2
Este uso es muy poco frecuente en Hispanoamérica.
Coma en la bibliografía
Se separan mediante coma el nombre de una colección y el número del volumen correspondiente:
Biblioteca de Autores Españoles, 24
Colección Melibea, 5
Se separan mediante coma los componentes del nombre completo de una persona o los de un sintagma cuando se ha invertido su orden normal para integrarlos en una lista alfabética (bibliografía, índice, etc.):
Bello, Andrés: Gramática de la lengua castellana destinada al uso de los americanos.
Coma para distinguir entre sentidos posibles de un enunciado
La coma es imprescindible, en muchos casos, para que un determinado texto sea correctamente interpretado. Una misma secuencia de palabras puede tener varios significados dependiendo de cómo esté puntuada. En un ejemplo como el siguiente, la presencia o ausencia de la coma varía completamente el significado del enunciado:
Me he vestido, como me indicaron.
[me indicaron que me vistiera]
Me he vestido como me indicaron.
[me indicaron cómo debía vestirme].
Si no se coloca coma detrás de mientras, esta palabra es conjunción en lugar de adverbio temporal ('mientras tanto'):
Mientras hizo lo que debía y todo salió bien, no hubo problemas.
Mientras, hizo lo que debía y todo salió bien.
Algo parecido ocurre con luego, que puede ser adverbio ('después, más tarde'):
Yo no estuve allí luego, no pude hablar con él;
o conjunción consecutiva ('así que, por lo tanto'):
Yo no estuve allí, luego no pude hablar con él.
De la misma manera, el adverbio así pasa de ser un conector oracional cuando va seguido de coma ('entonces, por consiguiente':
Así, no hubo quien lo convenciera),
a un modificador verbal cuando no la lleva ('de esa manera':
Así no hubo quien lo convenciera).
Coma antes y después de conjunciones copulativas y disyuntivas
Aunque el uso de la coma es incompatible con las conjunciones y, e, ni, o, u cuando se utilizan para separar elementos de una misma serie o miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, hay otros casos en que no solo el uso conjunto de la coma y la conjunción es admisible, sino necesario:
En una relación compuesta de elementos complejos que se separan unos de otros por punto y coma, delante de la conjunción que introduce el último de ellos se escribe una coma (o también un punto y coma):
En el armario colocó la vajilla; en el cajón, los cubiertos; en los estantes, los vasos, y los alimentos, en la despensa.
Coma delante de las conjunciones y, e, ni, o, u cuando la secuencia que encabezan enlaza con todo el predicado anterior, y no con el último de sus miembros coordinados:
Pagó el traje, el bolso y los zapatos, y salió de la tienda.
No sé si ir de vacaciones a Francia o Italia, o quedarme en casa.
Cuando se enlazan miembros gramaticalmente equivalentes dentro de un mismo enunciado, si el último de ellos es semánticamente heterogéneo con respecto a los anteriores (es decir, no introduce un elemento perteneciente a la misma serie o enumeración), por indicar normalmente una conclusión o una consecuencia, se escribe coma delante de la conjunción:
Pintaron las paredes de la habitación, cambiaron la disposición de los muebles, pusieron alfombras nuevas, y quedaron encantados con el resultado.
Es frecuente, aunque no obligatorio, que entre oraciones coordinadas se ponga coma delante de la conjunción cuando la primera tiene cierta extensión y, especialmente, cuando cada una de ellas tiene distinto sujeto:
La mujer salía de casa a la misma hora todas las mañanas, y el agente seguía sus pasos sin levantar sospechas.
O vienes conmigo antes de que pierda la paciencia, o te quedas aquí para siempre.
No tenían ni idea de las graves consecuencias de su mal comportamiento, ni nadie se atrevió a recriminárselo.
Cuando la conjunción y tiene valor adversativo (equivalente a pero), es recomendable que se anteponga una coma:
Le aconsejé que no comprara esa casa, y no hizo caso.
Debe escribirse coma detrás de cualquiera de las conjunciones y, e, ni, o, u si inmediatamente después comienza un inciso:
Te mirará y, en el mejor de los casos, esbozará una sonrisa.
Puedes venir con nosotros o, por el contrario, quedarte en casa todo el día.
Usos incorrectos de la coma
Es incorrecto escribir coma entre el sujeto y el verbo de una oración, incluso cuando el sujeto está compuesto de varios elementos separados por comas:
*Un desgraciado accidente, ocasionó la dimisión de la junta directiva.
*Mis padres, mis tíos, mis abuelos, me felicitaron ayer.
Cuando el sujeto es largo, suele hacerse oralmente una pausa antes del comienzo del predicado, pero esta pausa no debe marcarse gráficamente mediante coma:
Los alumnos que no hayan entregado el trabajo antes de la fecha fijada por el profesor suspenderán la asignatura.
Dos son las excepciones a esta regla:
§ cuando el sujeto es una enumeración que se cierra con etcétera (o su abreviatura etc.) y
§ cuando inmediatamente después del sujeto se abre un inciso.
En ambos casos aparece necesariamente una coma delante del verbo de la oración:
El curso estaba a punto de comenzar.
Las sillas, los pupitres, la pizarra, etc., esperaban ya la llegada de los alumnos.
Mi hermano, como tú sabes, es un magnífico deportista.
Siguiendo el uso actual más extendido entre los escritores y gramáticos, no debe escribirse coma delante de la conjunción que cuando esta tiene sentido consecutivo y va precedida, inmediatamente o no, de tan(to), tal:
Dependían tanto uno del otro que la confianza era imposible.
Los ojillos eran tan vivos y transparentes que parecía sonreír con la mirada.
Hay lectores que han leído tanto que confunden lo leído con lo vivido.
La situación había llegado a tal punto que ya no era posible ocultarla.
No se escribe coma detrás de pero cuando precede a una oración interrogativa o exclamativa:
Pero ¿dónde vas a estas horas?
Pero ¡qué barbaridad!
Tras las fórmulas de saludo en el encabezamiento de cartas y documentos se emplean los dos puntos, y no la coma. El uso de la coma es, en este caso, un anglicismo ortográfico que debe evitarse:
*Querido amigo,
Te escribo esta carta para comunicarte...
El uso correcto es:
Querido amigo:
Te escribo esta carta para comunicarte...
Usos no lingüísticos de la coma
En las expresiones numéricas escritas con cifras, la normativa internacional establece el uso de la coma para separar la parte entera de la parte décima.
La coma debe escribirse en la parte inferior del renglón, nunca en la parte superior:
p = 3,1416
Pero también se acepta el uso anglosajón del punto, normal en algunos países hispanoamericanos:
p = 3.1416
lunes, 10 de mayo de 2010
miércoles, 7 de abril de 2010
1. Función referencial. Se usa cuando pretendemos meramente transmitir una información, sin hacer valoraciones sobre ella ni pretender reacciones en nuestro interlocutor, por ejemplo cuando decimos “está lloviendo”, o “la capital de Marruecos es Rabat”. Esta función se centra, dentro de los elementos de la comunicación, en el mensaje, aunque también hay quien dice que se centra en la realidad exterior o referente (los elementos de la comunicación están explicados al final de este artículo).
2. Función emotiva. Es utilizada cuando el emisor (elemento en el que se centra esta función) pretende dar cuenta de su estado físico o anímico, como cuando soltamos un “¡ay!” al pillarnos la lengua con la tapa del piano, cuando decimos a nuestra novia que la echamos de menos o cuando decimos que odiamos las espinacas.
3. Función conativa. Mediante el uso de esta función normalmente pretendemos provocar una reacción en el receptor, que es el elemento fundamental aquí. Es decir, queremos que haga algo, o que deje de hacerlo. Es la función principal cuando, por ejemplo, decimos “vete a tomar el aire”, “abre la ventana, por favor” o “cállate”.
4. Función fática. La usamos para comprobar que el canal (elemento fundamental) sigue abierto, es decir, que la comunicación es físicamente posible. Por ejemplo, cuando hablando por el móvil preguntamos si nos oyen, o cuando usamos coletillas. Ejemplos de coletillas, en cursiva: “Te quedas ahí quieto, ¿eh?“; “ayer lo pasé genial en la fiesta, ¿sabes?“.
5. Función poética o estética. Se pretende crear belleza usando el lenguaje. Es la función principal en poemas, novelas, obras de teatro y canciones. También es una de las principales funciones en los refranes. Esta función, al igual que la representativa, se centra en el mensaje, pero al contrario que ella, en su forma y no en su contenido. Cualquier poema es un ejemplo de la función estética del lenguaje. Por ejemplo: “Y yo me la llevé al río, / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido.” (Federico García Lorca)
6. Función metalingüística. Se utiliza cuando se usa la lengua para hablar de la misma lengua u otra cualquiera. Por ejemplo, cuando decimos “burro se escribe con b”, o “the es el artículo en inglés”. Esta función se centra en el código, es decir, en la lengua respectiva de la que se hable.
2. Función emotiva. Es utilizada cuando el emisor (elemento en el que se centra esta función) pretende dar cuenta de su estado físico o anímico, como cuando soltamos un “¡ay!” al pillarnos la lengua con la tapa del piano, cuando decimos a nuestra novia que la echamos de menos o cuando decimos que odiamos las espinacas.
3. Función conativa. Mediante el uso de esta función normalmente pretendemos provocar una reacción en el receptor, que es el elemento fundamental aquí. Es decir, queremos que haga algo, o que deje de hacerlo. Es la función principal cuando, por ejemplo, decimos “vete a tomar el aire”, “abre la ventana, por favor” o “cállate”.
4. Función fática. La usamos para comprobar que el canal (elemento fundamental) sigue abierto, es decir, que la comunicación es físicamente posible. Por ejemplo, cuando hablando por el móvil preguntamos si nos oyen, o cuando usamos coletillas. Ejemplos de coletillas, en cursiva: “Te quedas ahí quieto, ¿eh?“; “ayer lo pasé genial en la fiesta, ¿sabes?“.
5. Función poética o estética. Se pretende crear belleza usando el lenguaje. Es la función principal en poemas, novelas, obras de teatro y canciones. También es una de las principales funciones en los refranes. Esta función, al igual que la representativa, se centra en el mensaje, pero al contrario que ella, en su forma y no en su contenido. Cualquier poema es un ejemplo de la función estética del lenguaje. Por ejemplo: “Y yo me la llevé al río, / creyendo que era mozuela, / pero tenía marido.” (Federico García Lorca)
6. Función metalingüística. Se utiliza cuando se usa la lengua para hablar de la misma lengua u otra cualquiera. Por ejemplo, cuando decimos “burro se escribe con b”, o “the es el artículo en inglés”. Esta función se centra en el código, es decir, en la lengua respectiva de la que se hable.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)